Abbie-Pearl se apoya en la naturaleza de los materiales que utiliza en sus diseños para dotar a los tejidos de valor cultural

By admin | Comments: 0 | 12 septiembre, 2017

Abbie-Pearl se apoya en la naturaleza de los materiales que utiliza en sus diseños para dotar a los tejidos de valor cultural y explicativo adicional que viene a enriquecerlos conformando un pantalón joya exclusivo. Una forma visualmente efectiva de comunicación femenina.  Cada cultura, a lo largo de la historia, ha forjado sus propias joyas a partir de la materia prima que le era más apreciada pues no puede existir comunidad sin objetos que la distingan de las demás.

Las diferentes joyas, propias de cada pueblo, han sido objetos con la función de marcar la transición entre los acontecimientos sociales ordinarios y aquellos momentos que son únicos para los individuos. La palabra “joya” proviene del francés antiguo “joie” que significa alegría, gozo, pero incluso en las sociedades más arcaicas y precarias se producían acontecimientos grupales que permitían lucir una sarta de cuentas, un trozo de madera o un fragmento de hueso. Abbie-Pearl utiliza, entre otros materiales como la madre perla, los cristales naturales o las pieles naturales las piedras talladas como son la alejandrita, el ágata, el granate demantoide, y la tanzanita.

Históricamente, las piedras de color tenían mayor valor que el diamante, principalmente debido a que el diamante no era una piedra poco frecuente ya que se habían descubierto las enormes minas de diamantes en el sur de África y éstos se extraían literalmente por toneladas. Había tal exceso de abastecimiento y tan poca demanda que los financistas británicos de las minas de África del Sur corrían peligro de perder sus inversiones. Hoy es difícil valorar el marcado, pero la posición especial que el diamante ocupa como piedra preciosa se debe, en su mayoría, al monopolio económico de algunos consorcios y a la ingeniería social.

Abbie Pearl investiga piezas y materiales que bien pudieran vincular nuestra época con los más lejanos rincones de la memoria y rememorar como antaño los hombres del Yemen labraban la empuñadura de sus dagas, las mujeres del Japón o de la Mixteca realzaban su hermosura con la calidad de sus sedas, o los artesanos chinos trabajaban el nácar más puro.

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